Moverse en bici eléctrica en Palma

Se ha dicho un millón de veces y otro millón de veces se dirá. Pero no son suficientes ni los foros en los que se divulga son los más adecuados. Digo esto de forma tan contundente porque estoy convencido de que si hubiera el más mínimo eco no podría seguir siendo así.

Moverse por Palma en bici (mecánica o eléctrica) es una odisea.

Es una odisea sin sentido porque vivimos en una de las ciudades del mundo más adecuadas para el tráfico en bicicleta. Las distancias son cortas y la orografía no es muy exagerada, cosa que si vas en una bicicleta eléctrica pierde su dificultad.

Tenemos una red de carril bici bastante deficitaria y desconectada entre sí, pero mucho peor que esa carencia es la sensación de que el carril bici ha sido puesto ahí por un ente mágico para servir como vía de servicio y apoyo de vehículos y servicios varios. En algunos casos de forma dantesca, poniendo en riesgo de seguridad y de multa a los ciclistas, que por otra parte representamos la alternativa de movilidad más rápida, limpia y sostenible después de ir a pie.

Os dejo un poco de documento gráfico para que veáis a qué me refiero.

Salimos a dar un paseo desde la calle Archiduque Luís Salvador y fuimos hasta el Club de Mar a desayunar, cruzando por el centro.

Y en este trayecto de escasamente 5 kilómetros nos encontramos con tres invasiones totales del carril bici en diferentes puntos.

Uy, mira que buen sitio para aparcar… Para, para, que es un momento… total…

El primero:

En la puerta de San Antonio, veréis que a la derecha de la foto lo que hay es un aparcamiento de BiciPalma, así que no hay manera de subir a la acera en ese punto. Y la calle es contradirección. Así que la alternativa es volver por donde he venido o salir del carril bici contradirección con el consiguiente riesgo personal y de sanción justificadísima. O saltar con la bici ocupando la acera y también riesgo de sanción.

Se lo dijimos a la señora, que entendió perfectamente el tema, lo justificó totalmente (es que mi hijo ahora viene), pero de mover el coche, nada de nada…

Obras y servicios necesarios pero sin alternativa para las bicis.

La segunda:

Comprensible y justificada, una avería, el carril bici cortado y levantado. Pero sin señalizar previamente y lógicamente sin alternativa al paso por la calzada, es decir, en un punto en el que se estrecha considerablemente la acera hay que convivir y molestar a los peatones. el tramo de calzada por la derecha también es contradirección.

 

La Tercera:

Las podas, bien necesarias, pero igualmente sin señalizar, sin alternativa y cortado en un punto en que no es posible, ni salir a la calzada ni ocupar la acera.

No sé si es imposible dar tratamiento a los carriles bici de calzada ordinaria, pero seguro que hay una manera de convivir peatones y bicicletas más sencilla.

Nos apena y nos da rabia.